¿Sabrías ubicar a Vilna en el mapa?

¡No eres el único/a!

De hecho, ¡de Vilna se dice que es el Punto G de Europa!

Nadie sabe donde está, ¡y cuando la descubres es increíble!

Pero, ya es hora de que conozcamos a la encantadora capital lituana actual, y antiguo centro del Gran Ducado de Lituania, ¿no crees?

¿Por qué?

¿Qué tiene de especial esta bellísima desconocida de la Europa del Este?

¡¿Por dónde empiezo?!

Vamos a recorrer algunos puntos imprescindibles, y algunos secretos muy bien guardados de esta sorprendente joya del este.

 

Uno de los barrios antiguos mejor conservados del este de Europa

El encantador entramado de callejuelas del centro histórico de la capital de Lituania compone una de las muestras mejor conservadas del medievo de la Europa del Norte.

 

Vilna: las 10 sorpresas que te vas a llevar en la bella desconocida del este

 

Formada por 70 calles y callejones y 1487 edificios, el casco antiguo de Vilna es una mezcolanza de diversos estilos arquitectónicos perfectamente sincronizados: empezando por la Iglesia gótica de Santa Ana, pasando por el Palacio renacentista Radziwill, su impresionante universidad de estilo barroco y el neoclásico Palacio Presidencial.

Mezcolanza que se debe, en gran parte al complejo legado histórico de la ciudad.

Desde que se fundase este asentamiento en la Edad de Piedra, Vilna ha pasado por muchísimos cambios.

Fundada en 1323 por el gran duque Gediminas, Vilna siempre atrajo a muchos comerciantes judíos y alemanes gracias a las generosas exenciones de impuestos que la ciudad les ofrecía.

Durante siglos se convirtió en hogar para el que huía de la persecución religiosa o regulaciones estrictas de gremios comerciales.

De hecho, el escudo de armas de la ciudad representa a San Cristóbal, ¡el santo patrón de los viajeros!

Esta actitud liberal estuvo presente en la filosofía de la ciudad durante muchos siglos, y hoy se ve reflejada en la gran variedad de barrios y edificios religiosos de todo tipo desde católicos, hasta protestantes, judíos y rutenos ortodoxos.

Durante dos siglos a partir de 1569, fue la co-capital de lo que entonces era el imperio más grande de Europa: la Mancomunidad polaco-lituana.

Más tarde, Vilna resistió la ocupación zarista y soviética rusa.

Y, tristemente, durante la Segunda Guerra Mundial, Vilna sufrió ataques aéreos constantes por parte del ejercito alemán, y la temporal ocupación rusa, dejándola en ruinas, desposeída de sus riquezas, y gran parte de su población o deportada o aprisionada.

Afortunadamente, en 1991 Lituania obtuvo su libertad e independencia, después de muchos años de oposición popular al régimen soviético.

Desde entonces, Vilna ha evolucionado rápidamente hasta convertirse es una ciudad moderna y cosmopolita.

Vilna: las 10 sorpresas que te vas a llevar en la bella desconocida del este

Aun y así, su casco antiguo se conserva de maravilla y gira entorno a su arteria principal, la calle Pilies (traducida como la calle del Castillo).

Se trata de una calle relativamente corta que une la plaza de la Catedral con la Plaza del Ayuntamiento.

Si quieres disfrutar de los placeres de la vida moderna (tiendas, mercados al aire libre, cafés, restaurantes, cervecerías, etc.), dirígete a Pilies St.

Si te apetece algo distinto, ¡sígueme!

 

Vilna: las 10 sorpresas que te vas a llevar en la bella desconocida del este

 

Una República (casi) con constitución propia

Si hay algo que estoy segura que te va a sorprender aún más que la ciudad antigua de Vilna, que por cierto fue nombrada Patrimonio de la Humanidad en 1994, es la simpática República de Užupis.

 

REpublica de Uzupis
Imagen de https://baltic-review.com/vilnius-uzupis-hippest/uzupis-6/

 

Inicialmente uno de los barrios donde se asentaron los muchos inmigrantes judíos a la ciudad, Užupis quedó abandonado tras la Segunda Guerra Mundial y durante los primeros años de ocupación soviética cayó aún en mayor deterioro.

Pero tras la independencia de Lituania, esta localidad pasó a ser el lugar favorito de artistas y bohemios.

Un buen día de 1997 decidieron declararlo la República Independiente de Užupis.

¡Y ahí está!

¡Esta curiosa república tiene hoy su propia Constitución, su presidente, siete puentes y dos iglesias!

Te cuento un secreto:

Si te paseas por Užupis, pasa por delante del popular restaurante Tores (cuya terraza tiene buenas vistas sobre los tejados del casco antiguo).

Continúa unos 200 metros.

Métete por detrás de la escuela a la izquierda y sube la cuesta cubierta de hierba.

¡Te encuentras en uno de los puntos menos conocido de Vilna desde donde admirar casi todas las torres de las iglesias en el casco antiguo!

 

La ópera de la ciudad de Vilna

A Vilna se la conoce por ser una amante de la música clásica.

El violinsta ruso-americano Jascha Heifetz nació y se descubrió como prodigio en esta ciudad.

Violeta Urmana, la famosa mezzosoprano pasa más tiempo en el escenario de La Scala de Milán que en el de su Vilna natal, pero puede que la encuentres en casa si tienes suerte.

Dirigidas por una Dalia Ibelhauptaite (esposa del actor y director británico Dexter Fletcher), las producciones musicales son atrevidas, ambiciosas y espectaculares, y trabajan siempre con los mejores talentos vocales lituanos.

¿Es cara la ópera en Vilna?

En absoluto.

La entrada general empieza en €20.

 

Opera de Vilna

Iglesia de San Juan y campanario

También te recomiendo que subas al campanario de esta iglesia (abierto de mayo a octubre) para poder disfrutar de una visión general del extenso casco antiguo de Vilna.

Y no, no vas a tener que subir a pie porque tienes un ascensor directo hasta el campanario.

Solo tienes que subir los escalones finales hasta el balcón abierto.

Allí, a 60 metros de altura, podrás admirar la arquitectura clasicista gótica alemana, barroca italiana y francesa, además de cúpulas ortodoxas rusas y el laberinto del barrio judío, rodeado todo de verdes colinas.

Vilna: las 10 sorpresas que te vas a llevar en la bella desconocida del este

Museo de Ocupaciones y Luchas por la Libertad, Museo de víctimas del genocidio de Vilna

Miles de lituanos fueron detenidos, interrogados, torturados y ejecutados en estas celdas entre 1958 y 1987.

Y sí, ahora las celdas están abiertas al público.

El que fuese inicialmente un palacio de justicia, se convirtió en el cuartel general de Vilna de la Gestapo después de la invasión nazi, y desempeñaría un papel importante en el asesinato de gran parte de la población judía del país.

Después de ese triste periodo, muchos de los que entraron a este edificio salieron solo para ser deportados a los gulags de Siberia.

Realmente, te abrirá los ojos a las duras realidades del regimen soviético.

Se trata de uno de los museos mejor valorados por los visitantes extranjeros y una visita esencial para comprender la reciente historia de Lituania.

 

La Torre de Gediminas

Representada en la moneda local, la torre de Gediminas es el único edificio que permanece en pie del antiguo Castillo de Vilna.

No te pierdas la subida a la torre a través del frondoso parque de Sventaragio.

Desde lo alto de la colina podrás admirar gran parte del casco antiguo de Vilna y, desde la parte opuesta, la nueva Vilna, un barrio moderno de rascacielos y edificios contemporáneos.

Muy recomendado el descenso en funicular que para al pie del Museo Nacional de Lituania.

 

Torre Gedeminas, Vilna

Hotel Stikliai

El hotel Stikliai (Sopladores de vidrio) fue el primer hotel de cinco estrellas que abrió en Vilna después de la independencia en 1990.

Pero no creas que es excesivamente caro, ya que puedes conseguir una doble por unos 144€.

Está ubicado en el antiguo barrio judío, con fácil acceso a todos los puntos de interés de la ciudad.

Pero te hablo del Hotel Stikliai, sobre todo porque su cómodo invernadero es uno de los lugares de ocio favoritos de la población local, que suelen venir aquí para tomarse una copa.

Todas las frutas que se sirven en el hotel provienen de su granja ecológica en Dubingiai, a 50 km al norte de la ciudad.

La pastelería «Ponių laimė» al otro lado de la calle pertenece a los mismos propietarios y también es muy recomendable.

Hotel Stikliai

El Jardín Botánico de Vilna

La Universidad de Vilna alberga un precioso jardín botánico fundado en 1781 por el profesor francés Jean-Emmanuel Gilibert y ampliado posteriormente por el compañero de James Cook, el botánico Georg Forster.

Desde 1974 ha estado en Kairėnai, en las afueras de Vilnius, en los bosques de una antigua casa de verano.

En el mes de mayo florece una increíble variedad de lilas balcánicas, en junio la colección de rododendros es impresionante en junio y, sus jardines japoneses te enamorarán durante todo el año.

Si te apetece, incluso, puedes pasear a caballo o en carruajes (¡aunque yo no soy muy fan de este tipo de actividades turísticas!), e incluso puedes disfrutar de un picnic o una barbacoa en las mesas del jardín.

La entrada te costará alrededor de € 1.50.

 

El valle escondido de Puckoriai

Vas a tener que navegar una carretera llena de baches que lleva el nombre de Stepan Bathory, un príncipe de Transilvania que gobernó Lituania y Polonia en el siglo XVI.

¡Pero son solo unos 7km!

Y cuando llegues a los bosques de Puckoriai al este de la ciudad, verás que habrá merecido la pena.

Una vez pasado el pequeño puesto donde venden refrescos podrás subir hasta un impresionante mirador.

Aquí, los acantilados arenosos se sumergen 70 metros hasta el río Vilnia.

El exuberante panorama lleno de árboles del valle a continuación es verdaderamente impresionante.

Puedes incluso descender al río y seguir hasta la cascada de Belmontas y el restaurante cercano.

Vilna: las 10 sorpresas que te vas a llevar en la bella desconocida del este

 

Ya ves, puede que tuvieses la sensación de que a esta pequeña joya de los Balcanes se la puede recorrer en una tarde.

Pero, no es así.

Para hacerle justicia a los muchos monumentos, edificios e iglesias de interés diseminados por sus calles, vas a necesitar mucho más que unas horas.

Y si no tienes tiempo, un segundo viaje es casi obligado.

Y sobre todo, ¡cuídala mucho!

¡A ver hasta cuando conseguimos que siga siendo esa joya desconocida que nadie sabe ubicar en el mapa!

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