Normal.

Porque, claro, ahora te viene una loca en una web como Nomad@50 proponiéndote que dejes el trabajo de toda tu vida, cojas la mochila, y empieces a rondar por este mundo.

¡A los 50+!

¡Deshaciéndote de todas tus ataduras!

¡Rompiendo con las cadenas de esclavitud del sistema!

Y tú te dices a ti mismo/a: ¿De dónde ha salido esta mujer? ¡Menuda cabeza de chorlito! ¡No me vendas esa moto que me metes en un lío!

No, no te estoy vendiendo ninguna moto.

Te estoy proponiendo un proyecto de vida.

Una manera distinta de hacer las cosas (de ahí mi lema 50s Outside the Box) .

Pero, efectivamente, una manera algo arriesgada de hacer las cosas tal y como está montado el sistema hoy en día.

Por eso, yo siempre digo que yo propongo, y tú decides.

Tú eres el que tiene la palabra.

Vas a 100% en quinta. O vas a 10% en primera.

No importa.

Lo que importa es que tú tomes control de tus 50+.

A tu manera y a tu ritmo.

Por eso, hoy vamos a poner la primera.

Por si el riesgo te preocupa.

¡Que es de lo más normal!

Porque no estamos hablando de un paso gigante.

¡Estamos hablando de un paso descomunal!

Un cambio de paradigma en tu vida.

Así que, si prefieres ir pasito a pasito, sigue leyendo.

Hoy te voy a hablar de los pasos que puedes tomar y de la actitud que debes desarrollar para que ese cambio sea gestionable y te lleve a tu meta final.

Aunque tardes un poco más.

Mejor llegar seguro que no llegar.

 

1. Identifica el motivo por el que quieres emprender a los 50+

No, que no sea solo porque te he incitado yo.

¿Por qué quieres lanzarte al emprendimiento (aunque sea a tiempo parcial) a tus 50?

¿Para crear una vida mejor?

¿Para ayudar a los demás?

¿Para devolver a tu comunidad lo que la comunidad te ha dado?

¿Para salir de una deuda?

¿Para tener más libertad?

¿Porque ya no puedes tolerar más al arrogante de tu jefe?

¿Porque crees siempre has querido vivir de tu pasión pero no has encontrado la oportunidad?

¿Lo tienes?

Escríbelo.

Déjalo bien claro: “Quiero crear mi propio negocio a los 50 porque  _____________________”.

¡Y prepárate porque ese momento emociona!

¡Ya verás!

Será como si de repente hubieses abierto esa puerta que llevaba cerrada durante años y hubiese entrado una ráfaga de aire fresco muy potente que te va a dar unos escalofríos tremendos.

Has dado tu primer paso.

Y puede que esos escalofríos se conviertan en miedo.

Es normal.

Simplemente, no dejes que te paralice.

Reconócelo, pero no le des poder.

Hacer las cosas bien hechas desde el principio, y andar bien acompañado/a eliminará cualquier traza que exista del terror que asedia a tantos otros empresario/as.

Así que, ¡seguimos!

 

2. Identifica tu pasión/destreza y el problema a resolver

¿Se te da muy bien dibujar? ¿Pintar? ¿Coser? ¿Cantar? ¿Bailar? ¿Cocinar? ¿Un deporte concreto? ¿Hacer caligrafía? ¿Escribir?

¿Conoces muy bien el mundo de los seguros? ¿De los vinos? ¿Del café? ¿De la música? ¿Del voluntariado?

¿Eres abogado/? ¿Notario/? ¿Asesor/a financiero/a? ¿Administrativa?

¿Te apasiona el fútbol? ¿La escalada? ¿La bicicleta? ¿La cosmética natural? ¡¿El góspel?!

Y dentro de esos ámbitos que conoces y/o que te apasionan, ¿qué tipo de problemas podrías resolver que aún no se estén resolviendo o que tú pudieses resolver mejor que nadie?

Ese es una de las bases de tu negocio: ¿Qué problema resuelves dentro del ámbito al que te quieres dedicar?

Si el negocio que tienes en mente no está anclado a tu experiencia, fortalezas y pasiones, no serás competitivos, te aburrirás, y abandonarás el proyecto.

En otras palabras, ese proyecto se irá al garete.

 

¿Quieres emprender a los 50 pero te preocupa dejar tu trabajo actual?

3. Marca tu velocidad

Sabemos que tenemos tiempo.

No queremos apresurarnos.

Queremos dedicarle el tiempo necesario a este proyecto para garantizar su éxito, pero manteniendo tu trabajo actual.

¿Cómo piensas hacerlo?

¿De dónde vas a sacar el tiempo?

¿Te vas a levantar una hora antes cada día?

¿Dos o tres horitas los fines de semana?

¿Una hora en lugar de ver la TV por la noche?

Calcula la cantidad de horas que puedes invertir a la semana.

¿Tres?

Pues tres.

¿Cinco?

¡Genial!

¿Diez?

Diez horas a la semana y un equipo de profesionales a quien delegar ciertos aspectos de tu negocio detrás, y ¡puedes tener un proyecto guapo funcionando en dos meses!

¡Te hablo de un negocio que te aporte unos ingresos que tal vez no van a cambiar tu estilo de vida radicalmente, pero sí que pueden ayudarte a ahorrar y a permitirte ciertos viajes que ahora mismo tal vez no puedes!

¡Y eso es solo el principio!

 

¿Quieres emprender a los 50 pero te preocupa dejar tu trabajo actual?

4. Sométete a un proceso de introspección seria

Porque, ¿sabes qué pasa?

Que has arrancado los motores sin haberte puesto el casco.

¡Cuidado!

¡Que el alud de la ilusión no te arrolle como a mi me ha pasado mil veces!

Como emprendedor (y sobre todo como emprendedor a los 50), debes hacerte toda una serie de preguntas importantes antes de comprometerse con este proceso.

 

1/ ¿Vas a poder con la presión social? ¿Hasta qué punto te importa? 

En cuanto propongas tu idea, verás como todos aquellos miembros de tu familia y de tu circulo de amistades que no sean emprendedores, no entenderán lo que tratas lograr.

¡Qué manera de complicarse la vida a tu edad! Te van a decir…

Vivimos en una sociedad que no entiende el riesgo del emprendimiento, y ¡menos a nuestra edad, cuando en teoría estamos tocando a la jubilación!
¡Así que, cuidado! Si te preocupa mucho lo que otras personas piensen de ti puede llegar a amargarte.

 

2/ Si tienes pareja, ¿te apoya?

Lanzar un negocio es duro, aunque sea a tiempo parcial (¡sobre todo a tiempo parcial porque tienes trabajo, negocio y vida que gestionar!).

Si tu pareja no entiende por qué tomas este paso, ¡atención!

Lo último que queremos es provocar problemas de relación.

 

3/ ¿Tienes dinero disponible para invertir en un negocio digital?

Y me limito a negocios digitales porque creo que es la mejor opción para el emprendedor de 50+ años que quiere montar un negocio a tiempo parcial.

Contar con un equipo de profesionales que te ayude a lanzar un negocio virtual capaz de competir en el mercado de hoy exige capital.

Por favor, no creas que es algo que puedes ir haciendo tú por tu cuenta mientras vas haciendo un curso de diseño web.

Si no quieres tirar el dinero y perder tu tiempo, apuesta por delegar a profesionales que hagan una buenísima labor para ti, y que te guíen antes, a lo largo del camino y después.

Calcula que entre cuatro, cinco, seis, e incluso diez mil euros, te los puedes llegar a gastar.

 

¿Quieres emprender a los 50 pero te preocupa dejar tu trabajo actual?

 

4/ ¿Tienes la salud y la energía para invertir en un negocio?

¿Has oído este dicho?:

“Los emprendedores deben estar dispuestos a trabajar 80 horas a la semana para evitar trabajar 40 horas a la semana”.

Pues es cierto.

Al menos durante los primeros meses…

Y sobre todo, si decides no delegar (¡insisto! ¡No cometas el error que tantos hemos cometido! ¡Delega desde el principio!).

Así que, piensa si todavía tienes la energía que vas a necesitar para echar este proyecto hacia delante.

¿Sí?

¿Los chicos ya no están en casa y te sobran horas por la noche?

¡Estás en tu época dorada para el emprendimiento!

 

5/ ¿Alguna de tus cualidades te puede impedir el éxito de tu negocio?

Por ejemplo, si eres una persona tímida seguramente, te costará vender cursos en YouTube.

¡Ojo!

¡Que eso no quiere decir que sea imposible!

Simplemente vas a tener que invertir en formarte para mejorar esa característica de tu persona.

Es posible, ¡y muchos de nosotros lo hemos hecho!

 

6/ ¿Cómo defines el éxito, Nomad@50?

¿Lo defines en forma de dinero?

¿En forma de libertad?

¿En forma de tiempo para hacer lo que quieras?

¿En forma de legado para generaciones posteriores?

¿En pequeños grandes momentos?

Todo/as tenemos prioridades distintas en la vida.

Pero ¡cuidado!

¡Si tu prioridad es solo el dinero, puede que te pierdas las maravillas que surgirán con cada paso que des en el camino!

 

5. Traza un plan coherente y adhiérete a este

Piensa que, a partir de este momento, te tienes que convertir en una persona súper mega organizada y disciplina (hablamos de esa gran herramienta que es la disciplina en un momento).

Tu plan tiene que ser un plan global que responda a preguntas importantes como:

  • ¿Necesitas generar ingresos antes de dar tu primer paso? ¿Sí? ¿Cómo? ¿Durante cuánto tiempo?
  • ¿Necesitas formarte en algo para poder rendir al máximo? ¿Oratoria? ¿Redacción? ¿Tecnología de algún tipo? ¿Técnicas de ventas?
  • ¿Cómo vas a probar que existe un interés potencial en tu producto/servicio?
  • ¿Qué personas pueden ayudarte en el camino? ¿Cómo vas a dirigirte a ellas?
  • ¿Qué labores vas a delegar y qué labores vas a hacer tú?

Tu plan también tiene que apuntar al detalle.

Una herramienta como Google Calendar es valiosísima para dividir tu día en bloques de tiempo y de tareas.

¡Cúmplelo a rajatabla!

Puedes también descargarte aplicaciones como Wunderlist, herramientas muy sencillas que te recuerdan las tareas que tienes que hacer cada día, y las eliminan de tu lista cuando las has completado.

¡Tú sabes la satisfacción que da eso!

 

¿Quieres emprender a los 50 pero te preocupa dejar tu trabajo actual?

6. ¡Ármate de disciplina!

¿Cómo?

¿Disciplina?

Pero ¿esto de ser Nómad@50 no es sinónimo de ser libre y hacer lo que uno quiera?

No, tal y como yo lo veo, no.

Luchar contra un sistema que nos ha impuesto una manera de vivir, una estructura tan pesada, no es fácil.

Requiere tiempo.

Inteligencia.

Y mucha disciplina.

Enfocar el 100% de tu autodisciplina a una labor concreta, es como tener un poder mágico.

Y, de hecho, suele ser mucho más fácil de lo que parece.

Dan Kennedy, coach de empresa y asesor, explica en su best seller No B. S. Time Management for Entrepreneurs, que es cuestión de seguir tres pasos:

 

1/ Tomar Conciencia.

Si tomas conciencia de la importancia del tiempo, todo cambia.

Incluso tu propia noción de lo que es el tiempo per sé, se modifica.

Empiezas a querer controlar su consumo con el fin de tener una posibilidad razonable de lograr tus metas y aprovechar todo su potencial.

Vas a tener conciencia de cuándo se despilfarra el tiempo, o cuándo se invierte adecuadamente.

 

2/ Tomar una Decisión.

Todo logro se consigue tras una decisión deliberada.

Son muy pocas las ocasiones en las que los logros llegan de manera accidental.

Como resultado de tu toma de conciencia acerca de la importancia del tiempo, ahora puedes empezar a desarrollar ciertas decisiones.

 

3/ Actuar.

Dan nos dice que existen tres tipos de acciones:  ejecución, seguimiento, y conclusión.

Tras tomar una decisión, tienes que empezar a actuar al respecto.

Para algunos de nosotro/as, esto es difícil, pero para otro/as, el arranque es relativamente fácil.

Si decides que quieres empezar una nueva dieta, coger una bolsa de basura y empezar a vaciar la nevera y la despensa de todos los alimentos que no pertenecen a esa dieta puede que te resulte fácil, incluso de lo más emocionante.

Si decides que vas a lanzar un negocio digital a tiempo parcial, y empiezas a tomar los pasos de los que hemos hablado a continuación, estás saliendo de esa prisión que te tenía atrapado desde hace mucho tiempo, y estás actuando. ¡Felicidades!

El problema, según Dan, es el seguimiento: mantenerte firme y seguir con la dieta o con el proyecto.

Ya sabes, la fuerza de voluntad no suele ser suficiente.

¿Entonces?

 

¿Cómo incorporas la disciplina a tu vida (o la potencias)?

¿Qué tienes que hacer para conseguir esos niveles superiores de autodisciplina?

Tienes que empezar por crear un ambiente que te apoye.

Un ambiente que no te distraiga cada cinco minutos, y que te permita centrarte en tus tareas, porque vas a estar muy ocupado/a si trabajas, te ocupas de todo el mundo, y ¡encima tienes que crear un negocio a tiempo parcial!

Y cuando te sientas lo suficientemente cómodo/a como para actuar, te recomindo que tengas los siguientes puntos muy en cuenta:

 

1/ Ten confianza en tus habilidades para actuar.

La percepción que tienes de ti mismo/a va a dictar tu capacidad para actuar.

Si te pasas todo el día diciendo:

“No soy una persona disciplinada”

“No tengo auto-control”

“Nunca voy a dejar de posponer tareas”

“Soy un desastre, qué le voy a hacer, soy así”…

Es cierto: nunca vas a conseguir tus objetivos.

Tienes que empezar a verte a ti mismo/a como un ser disciplinado antes de poder empezar a actuar.

Decide ser disciplinado/a.

Habla de ti mismo/a como si fueses disciplinado/a.

Tienes que empezar con tu mente para poder programar tu comportamiento.

 

2/ Recuérdate tu «porqué» cada día.

Para mantener tu disciplina es necesario que te mantengas motivado/a e inspirado/a.

¿Por qué quieres ser Nomad@50?

¿Para crear una vida mejor?

¿Para ayudar a los demás?

¿Para devolver a tu comunidad lo que la comunidad te ha dado?

¿Para salir de una deuda?

¿Para tener más libertad?

Sea cual sea la razón, mantenla fresca en tu mente.

Crea un tablero con tu visión.

Cuelga tus metas en la pared.

Lee o intenta conocer a otras personas que te inspiren.

Nunca vas a conseguir ser disciplinado/a si no crees en lo que estás haciendo.

Si tu “por qué” (tu visión) es sólida y auténtica, no va a haber nada que te pueda impedir vivirla.

Recuérdatelo a diario.

 

3/ Programa, Programa, Programa

“Si no lo programas, no existe” – Marie Forleo.

Me encanta este punto de vista práctico y muy valioso de Marie.

Empezar un día con un calendario en blanco es una receta para el desastre.

Programa. Programa. Programa.

Como te he explicado, si asignas bloques específicos de tiempo para completar unas actividades específicas, la posibilidad de que las hagas es infinitamente superior.

Lo único que tienes que hacer es cumplir tu propio horario, y si tienes problemas siguiendo tu programación a rajatabla, tendrás que poner en práctica el siguiente consejo.

 

4/ Adopta una mentalidad “hazlo ahora”.

“Va, no importa, lo hago más tarde”: esa es la manera más fácil de echar tu disciplina por la ventana.

Si te llega un proyecto que puedes ejecutar en menos de 10 minutos, hazlo al instante.

Fuera. No tienes que preocuparte más de eso.

Si aplicas estos principios a tu vida, descubrirás una cantidad increíble de “fuerza de voluntad” que ni te hubieses imaginado nunca que tuvieses. Los resultados serán muy tangibles.

La disciplina se parece mucho a la formación física. Cuanto más la practiques, más aumentará tu capacidad para ser disciplinada.

¡Ah!

Y no te olvides de recompensarte de vez en cuando.

Celebra tus victorias: las grandes y las pequeñas.

El éxito engendra éxito.

 

7. ¡Invierte en ti y en tu salud!

Sobre todo, no dejes que el proyecto te consuma.

Si tu gran idea afecta a tu salud, tu gran idea se hunde.

Es así de claro.

Así que, yo te recomiendo que incluyas también en tu calendario una sesión de ejercicio diaria.

O el tiempo que necesitas para ir andando al trabajo (o parte del recorrido) en lugar de ir en coche, moto o en metro.

Y no lo consideres una obligación.

Considéralo parte del proceso de creación de un negocio digital a los 50.

Es fundamental.

¿Cómo vas a tener tiempo para todo?

Si no terminas en dos meses, terminas en tres.

No pasa nada.

 

 

Y, sobre todo, ¡DELEGA!

Al final, te va a salir a cuenta.

La de veces que habré cometido yo el error de intentar diseñar un logo yo misma, ¡o incluso una web! Y la de estrés y angustia que me ha comportado.

La curva de aprendizaje hoy en día es demasiado complicada.

No merece la pena.

Lo inteligente es centrarse en optimizar nuestras propias habilidades y dejar que otros profesionales hagan aquellos aspectos de nuestro nuevo negocio que nosotros no tenemos la capacidad para crear o gestionar.

Y así, querido/a amigo/a, es como puedes empezar a dar ese pequeño gran paso.

¿A qué no parece tan aterrador desde aquí?

¡Atrévete!

Emprender a tiempo parcial mientras trabajas a los 50+ es una de las maneras más inteligentes de garantizarte ese futuro maravilloso que creías que no era posible.

¡Y lo bien que te lo vas a pasar por el camino!

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