Hasta hace poco, apenas se mencionaba a Bután en los medios de comunicación.

En gran parte, eso fue por diseño propio del reino surasiático.

Bután es una nación de agricultores amantes de la paz, asentada entre dos gigantes: India y China.

Una nación cuya principal meta es vivir un presente feliz y crear un futuro sostenible e independiente para sus próximas generaciones.

¡Para nada el tipo de historia sensacionalista que los medios de comunicación tienden a elegir!

Del tamaño de Suiza y con una población de poco menos de 1 millón de habitantes, Bután es el bastión del budismo Vajaryana, una de las escuelas de enseñanza más profundas del mundo budista, que alienta a los practicantes a alcanzar la iluminación pura en una sola vida.

El objetivo principal de un devoto Vajaryana es la felicidad.

 

 

Como tal, es responsabilidad del monarca del país y del sacerdocio budista proporcionar un entorno que garantice y desarrolle la felicidad de las personas.

Difícil de creer ¿verdad?

Sin embargo, noticias recientes han roto el silencio mediático global mantenido durante décadas sobre este bellísimo país.

 

Felicidad Nacional Bruta

Bután empieza a considerarse el modelo perfecto de desarrollo sostenible.

Al negarse a reconocer y aceptar el Producto Interno Bruto del país como su única medida de progreso durante décadas, Bután ha promovido un enfoque nuevo y holístico del desarrollo.

Sí, en Bután se mide la prosperidad de la población a través de los principios de la Felicidad Nacional Bruta y la espiritual, física, social y ambiental.

Como te imaginarás, hasta muy hace poco, la comunidad internacional se reía de esta propuesta.

Pero tras la crisis del 2008, y en vista al evidente colapso de los sistemas financieros, la rápida degradación del medio ambiente, el aumento de la desigualdad, la corrupción, las guerras y la destrucción general de nuestro planeta, el enfoque de Bután está empezando a ser visto con muchísimo más interés y respeto.

De hecho, cuando los líderes mundiales se reunieron en Doha en noviembre del 2012 durante la Conferencia de las Naciones.

Unidas para el Cambio Climático, la descarada advertencia de Bután hizo temblar a más de uno.

Según los dirigentes de la nación asiática: el mundo se encuentra en un camino de suicidio ambiental y económico y, a menos que se aplique un enfoque holístico al desarrollo, uno que cuente con el bienestar de su población y su entorno en serio, el futuro para la humanidad es bastante sombrío.

 

Educación y Sostenibilidad: dos de las claves del desarrollo de Bután

Una de las piezas claves del reciente éxito del modelo butanés es el papel que juega la familia real.

Por voluntad propia, la familia real ha renunciado a su papel monárquico para guiar al país hacia una democracia y asegurarse de manera directa que la gente de Bután esté feliz y bien cuidada.

De nuevo, ¿te imaginas?

A la familia real butanesa a menudo se la ve viajando en regiones remotas para averiguar cuáles son las necesidades de sus ciudadanos, creando las bases para apoyar a los más necesitados.

Desde finales de 2009, Bután también ha estado probando un nuevo sistema educacional.

Su programa “Escuelas Verdes para un Bután Verde” es parte del intento del país de integrar los principios de su modelo revolucionario de desarrollo en todas las áreas de la vida pública.

Junto con las matemáticas y la ciencia, a los niños butaneses se les enseñan técnicas agrícolas básicas y protección del medio ambiente.

 

 

Un nuevo programa nacional de gestión de residuos garantiza que se recicle cada pieza de material utilizada en la escuela.

La infusión de Felicidad Nacional Bruta en la educación también ha introducido sesiones diarias de meditación y música tradicional en las aulas.

Bután también es un claro ejemplo de un país en desarrollo comprometido con la conservación del medio ambiente y la sostenibilidad, garantizando que al menos el 60% de su territorio permanecerá cubierto de bosques.

Además, se ha prohibido exportaciones de madera e incluso se ha prohibido la circulación de vehículos privados un día al mes por todas las carreteras del país.

Con el Sistema de Certificación Orgánica de Bután (BOCS), la nación garantiza que sus cosechas sean 100 por cien orgánicas.

Se está intentando evitar el uso de pesticidas y herbicidas químicos y se desarrollan nuevas técnicas para diversificar cultivos como el conocido SRI o la «intensificación sostenible de la raíz», que regula cuidadosamente la cantidad de agua que necesitan los cultivos y la edad en que se plantan las plantas de semillero.

También planean aumentar la cantidad de tierra irrigada y utilizar variedades tradicionales de cultivos que no requieran insumos y tengan mayor resistencia a las plagas.

«Creemos que no se puede tener una nación próspera a largo plazo si no se conserva el entorno natural o se cuida del bienestar de su gente, algo que nos lo confirma lo que sucede en el mundo exterior«, comenta Thakur Singh Powdyel, Ministro de educación de Bután, y uno de los importantes y elocuentes portavoces del modelo de Bután en el extranjero.

¿Se puede entrar en Bután como turista?

Te recuerdo que este perdido reino al pie del Himalaya no tenía caminos pavimentados hasta la década de 1960.

Que la entrada para extranjeros había estado prohibida hasta 1974.

Y que la TV solo apareció en sus casas en 1999.

Para garantizar la pureza del país, el Gobierno de Bután ha limitado la entrada de turistas y ha impuesto un “Paquete diario mínimo” para sus turistas.

 

Así es como funciona el Paquete Turístico de entrada a Bután:

Todos los viajes deben reservarse a través de un operador turístico de Bután o un socio internacional.

El paquete diario mínimo para turistas que viajan en un grupo de 3 personas o más es el siguiente:

  • USD $200 por persona por noche para los meses de enero, febrero, junio, julio, agosto y diciembre.
  • USD $250 por persona por noche para los meses de marzo, abril, mayo, septiembre, octubre y noviembre.

Estas tarifas son aplicables por turista por noche en Bután e incluyen:

  • Un mínimo alojamiento de 3 estrellas (pero si prefieres alojarte en hoteles de 4 y 5 estrellas se te pueden exigir pagos adicionales).
  • Todas las comidas.
  • Un guía turístico de Bután con licencia para la duración de su estancia.
  • Todo el transporte interno (excepto vuelos internos).
  • Equipo de acampada y transporte para excursiones de trekking.
  • Todos los impuestos y cargos internos.
  • Una tasa de turismo sostenible de $65 destinada a mantener los sistemas gratuitos de educación y atención médica, a aliviar la pobreza del país y a contribuir en la construcción de infraestructura.

Un sistema inteligente con miras a favorecer a la población local, ¿no crees?

Además, si viajas a Bután deberás obtener una visa por adelantado (excepto los titulares de pasaportes de la India, Bangladesh y las Maldivas)

Para titulares de otros países, los visados ​​cuestan $40 y ​​deben ser solicitados y pagados por adelantado, por parte de operadores turísticos registrados (no embajadas), con al menos 90 días de antelación.

Los visados son procesados por los operadores turísticos online y aprobadas por el Consejo de Turismo de Bután una vez que se ha recibido el pago completo del costo del viaje.

A los turistas se les entrega una carta de autorización de visado, que se presenta en inmigración al llegar al aeropuerto. El visado final se estampa en el pasaporte.

 

¿Y cómo llegas a Bután?

Entrar a Bután antes de que abriese sus puertas al mundo exterior era muy complicado.

Solo era accesible a pie desde dos puntos de entrada principales: la ruta del Norte que atravesaba el Tíbet, cruzando pasos de alta montaña inaccesibles durante el invierno.

Y la ruta del Sur, a través de las llanuras de Assam y Bengala Occidental.

Los altos y helados pasos de montaña en el norte y las densas selvas en el sur dificultaban enormemente la entrada al país.

El país ahora es mucho más accesible y hay una red de caminos que ingresan y atraviesan el país.

Sin embargo, aunque hay diversos aeropuertos nacionales, el único aeropuerto internacional en Bután se encuentra en Paro, situado a una altura de 2,225 m (7300 pies) sobre el nivel del mar.

Y en la actualidad hay solo dos aerolíneas que vuelen al Reino de Bután: Drukair y Bhutan Airlines.

Los puntos de salida hacia Paro incluyen Bangkok (Tailandia), Katmandú (Nepal), Nueva Delhi y Calcuta (India), Dhaka (Bangladesh), Yangoon (Myanmar) y Singapur.

También es posible viajar a Bután desde la India por carretera.

El principal paso fronterizo es Jaigon-Phuentsholing, aunque hay otros dos, en Gelephu y Samdrup Jongkhar.

Las principales carreteras que entran al país lo hacen a través de Phuentsholing en el sur, que une Bhután con las llanuras indias de Bengala Occidental, a través de las ciudades fronterizas de Gelephu, en la región central y Samdrup Jongkhar, en el este, que se vinculan con el estado indio de Assam.

Existen diversas agencias de viajes y compañías de viajes de aventura especializadas en viajes a Bután, que pueden ayudarte a organizar la compra de tus billetes de avión con Druk Air y eliminar todas las complicaciones del proceso de reserva.

En España, Bután Exclusivo es la única agencia especializada en organizar viajes a Bután para viajeros hispanohablantes y tienen desde Tours Privados a Bután, hasta viajes en grupo en castellano y expediciones fotográficas.

¿Te encantaría recorrer el que posiblemente sea el último Shangri-la en nuestro planeta?

Si lo haces, hazlo con muchísimo respeto.

Ya sabes.

A la manera Nomad@.

Absorbiendo cada increíble detalle.

Interactuando con respeto, humildad y sin condescendencia.

 

 

Disfrutando al máximo de una experiencia e intentando hacer todo lo posible para apoyar los esfuerzos que el gobierno y la población están haciendo para crear un país verdaderamente feliz.

Porque aunque te pueda parecer una manera algo inconveniente y costoso de viajar, tiene sentido que entre todos protejamos esta tierra prístina y sigamos garantizando que sus generaciones futuras sigan teniendo un entorno seguro y feliz en el que vivir.

Ello/as y los niños/as en todo el mundo.

Y si quieres obtener más información sobre Bután, puedes visitar la página (en inglés) del Consejo de Turismo de Bután.