El último Informe Europeo de Pagos de Consumidores afirma que el 46% de las personas de más de 50 años es incapaz de ahorrar cada mes.

O sea, 1 de cada 2 de nosotro/as no conseguimos echar ni un eurete en esa dichosa hucha a final de mes.

Lo peor de todo es que, la consecuencia de esta falta de ahorro repercute no solo en nuestro estilo de vida…

Pero repercute también en nuestra salud y bienestar.

Y, eso es lo que a mí me fastidia más.

Y uno de los motivos por los que he querido lanzar Nomad@50.

Porque, las estadísticas están muy bien, pero la realidad es que vivimos con las limitaciones con las que vivimos porque el sistema nos las ha impuesto.

Y después de pasarnos toda la vida trabajando, a estas alturas no podemos disfrutar ni de un poco de paz económica, física y mental.

De hecho, los participantes en el propio estudio insistían que no tenían dinero para lograr una calidad de vida óptima.

Y eso es muy triste.

Lo vi en mi padre.

Lo vi en mi madre.

Y no quiero verlo nunca más.

Me rompe el corazón ver cómo la presión que el sistema pone sobre nosotros nos hunde constantemente.

Cuando somos jóvenes por un motivo u otro.

Y cuando somos mayores porque nos dicen que ya es demasiado tarde.

Pues vamos a demostrarles que no lo es.

¿Cómo?

Otra de las estadísticas que nos aporta este estudio es que:

El 36% de los españoles mayores de 50 años dice estar ahorrando para viajes, y solo un 28% para su jubilación.

¿Qué quiere decir esto?

Que le damos más valor al viajar que a cualquier otra actividad en nuestra vida.

La jubilación, todos sabemos que un cojín vamos a tener, por mínimo que sea.

¡Aunque eso también nos lo pueden quitar en cualquier momento!

Pero, nuestro aliciente principal para ahorrar es el viajar.

En Cómo financiar tus aventuras como Nomad@50 te explicaba ya qué puedes hacer para viajar sin tirar la casa por el tejado.

Métodos alternativos que te permitirán sumergirte en culturas distintas sin necesidad de hacer un hueco considerable en tus ahorros.

Pero también son muchos los ajustes que puedes implementar en tu vida para ahorrar día a día.

¡Todo cuenta! ¡Tenlo presente!

Estoy segura de que los consejos que comparto a continuación te pueden ayudar a ahorrar para coger las maletas y perderte por destinos maravillosos de este mundo.

¡Y que le den al sistema!

Pequeños (grandes) trucos para ahorrar al máximo día a día a tus 50+ (o a cualquier edad)

 

Consejos para ahorrar a tus 50

1.       Analiza y clasifica tus gastos diarios

Ya empezamos mal, Tere, ¡menuda pereza ponerme ahora a anotar lo que sale de esta cartera cada día!

¡Tranquilo/a!

Que para eso está la tecnología.

Y por tecnología me refiero a la muy humilde hoja de cálculo de Excel.

La puedes crear a tu gusto, pero no hace falta complicarse la vida, con titulares tan sencillos como estos te vale:

Cuándo (fecha), Cuánto (€ gastados) y, Qué y Dónde…

También puedes dividirlos en estas cinco categorías:

  1. Probablemente no debería haberlo comprado
  2. No vale lo que gasté
  3. ¡No puedo creer haber gastado X € en eso! (Es decir, podría habérmelo evitado o podría haberlo conseguido mucho más barato)
  4. Valió la pena
  5. 5.       No pude evitarlo (o Imprescindible, como tus comestibles, el alquiler, facturas de móvil, etc.)

Asigna un color o una letra a cada apartado.

Al final de la semana o del mes, podrás ver no solo si estás derrochando, sino también, si tus gastos coinciden con tus preferencias.

Es decir, si gastas 40€ mensuales en libros, eso indica tu predilección por la lectura.

Pero, al marcarlos de esta manera, te obligará a analizar si estás invirtiendo en tu hobby de manera inteligente o si podrías ahorrarte unos euretes comprando en versión digital, audio o en otro sitio más barato.

También puedes hacer una clasificación de gastos mucho más estricta basándose en :

  1. GPIs (Gastos Principales Inevitables): los imperativos en tu vida que de momento te es difícil eliminar como el alquiler/hipoteca, tu transporte, los gastos de tus hijos (¡si todavía les sigues pagando sus gastos!), etc.
  2. GSRs (Gastos Secundarios Recurrentes): Aquí tienes un poco más de flexibilidad para intentar reducirlos o eliminarlos, como la cesta de la compra, el consumo de energía, tus suscripciones a gimnasios, revistas, música, etc.
  3. GSPs (Gastos Secundarios Puntuales): El típico gasto que se produce puntualmente como compras de libros, de regalos, de ropa, viajes, tus actividades de ocio, etc.

También existen Aplicaciones de ahorro como Money Pro, con las que puedes gestionar todo lo que sale de tu cuenta, “gestionar la economía familiar, controlar el presupuesto de un viaje o incluso para llevar un seguimiento de los gastos de un negocio”.

Este artículo de Forbes España comparte otras apps que te ayudarán a controlar fácilmente tus gastos.

La mayoría de bancos hoy en día han desarrollado sus propias aplicaciones móviles para consultar tus ingresos y tus gastos.

Algunas incluso las dividen en categorías, como “cesto de la compra”, “tecnología”, “vivienda”, etc…

Y luego claro, tienes la opción de toda la vida, que es coger una libretita e ir apuntando todo lo que gastas.

Si lo prefieres así, adelante, pero creo que las posibilidades de que te canses del proceso son mucho mayores J

¿Qué pasas de todo esto?

También puedes utilizar tu tarjeta de crédito para pagar tus gastos y analizarlos a final de mes.

¡Pero no olvides nunca pagar tu tarjeta con prontitud para evitar las dichosas penalizaciones de los bancos!

Todo esto te servirá para crear una imagen clara de tus gastos diarios.

Y para seguir con el paso dos de este proceso: identificar las áreas donde puedes ahorrar.

 

2. Identifica tu estrategia de ahorro

Vale, tenemos los gastos clasificados.

Vamos a por la estrategia.

¿Por dónde empiezas?

De momento, vamos a dejar de lado los GPIS.

Por ahora, son lo que son y no nos dan mucho espacio para maniobrar.

Vamos a poner nuestro enfoque principal en los GSRs:

Tus gastos secundarios recurrentes.

Sí, sí, me estoy refiriendo a la suscripción del gimnasio al que nunca vas…

Por ejemplo.

(!Aunque yo te recomiendo que vayas!!!!).

O los seguros que, aunque te hayan vendido la moto, son totalmente innecesarios.

O ese plan de móvil que no actualizas desde hace años y que seguramente te obliga a pagar el doble que otros usuarios.

¡O esos cigarrillos! ¡No me digas que esos cigarrillos todavía están vaciando tus cuentas y envenenando tus pulmones!

¿O la señora que viene a plancharte las camisas? ¿Te hace falta?

O la cantidad de botellas de agua que compras semanalmente: ¿No podrías comprar un filtro y punto?

O esa tarjeta de crédito que apenas usas y por la que pagas cien y pico euros anuales sin darte cuenta.

Sí, esa 🙂

Fuera.

Todo lo que sea superfluo e innecesario, ¡fuera!

Y, a continuación, ¡a por tus GSPs!

 

No subestimes tus Gastos Secundarios Puntuales.

 

Consejos para ahorrar a los 50

 

Empecemos por tu ropa.

¿Tienes que comprarte ropa de última moda a precios completos?

¿No puedes esperar a las rebajas?

¿Buscar una alternativa más barata en internet?

¿Podrías encontrar algún cupón de descuento?

¿O aún mejor, por qué no comprar fuera de temporada? ¡La ropa de verano, en invierno, y la ropa de abrigo, en verano!

¿Tienes que comprar “el mejor ramo de flores” para el cumpleaños de la vecina?

Si buscas un regalo con anticipación, se multiplican las opciones, ¡sobre todo las más asequibles!

¿La ropa para ir al gimnasio tiene que ser de marca? ¿Podrías encontrar una opción más barata en un outlet?

¿Tienes que pagar a un técnico para que te arregle ese grifo que gotea o puedes intentar buscar la solución en un tutorial de YouTube?

¿Te hace falta desayunar fuera cada mañana? ¿No puedes prepararte un buen café y un desayuno sano en casa?

¿No puedes comprar el azúcar de marca blanca (de hecho, no puedes eliminar tu gasto de azúcar por completo)?

¿Tienes que comprar tanto alimento procesado?

¿Tienes que ir en transporte público? ¿No puedes andar?

¿Tienes que tener la luz encendida? ¿El ordenador encendido? ¿Utilizar la secadora?

Es cuestión de concienciación.

Si piensas que puede existir una alternativa más barata a todo lo que haces y compras, cada vez que vayas a hacer y comprar algo, automáticamente te detendrás y te harás esa pregunta en tu mente: ¿Es necesario? ¿Existe una alternativa más barata?

No es ser tacaño.

Es ser inteligente.

 

¿Y con tus GIPs? ¿No puedes reducirlos de ninguna manera?  

Claro.

Pero, esa labor exige tiempo y análisis.

Y, a veces, ¡un poco de sangre fría!

Estas son algunas de las preguntas que puedes ir planteándote, sobre todo al haber llegado a esta edad maravillosa que son los 50.

¿Te hace falta ese nuevo coche que estabas pensando comprar cuando tus hijos marchasen de casa?

¿Sigues necesitando a la persona que viene cada semana a limpiar tu casa ahora que sois solo dos?

¿Es imprescindible que vivas en la zona alta de la ciudad?

¿En un piso de tales dimensiones?

Son preguntas difíciles, lo sé.

Pero, si intentas responder a todas las preguntas que nos hemos planteado aquí, o a otras similares relativas a tu lifestyle y día a día, puedes llegar a crear ahorros considerables.

¡Te estoy hablando de 8 a 10,000 euros anuales!

¡Con ese dinero puedes darte la vuelta al mundo cada año!

 

3. Sigue estos pequeños consejos que te ayudarán a ahorrar en tu día a día

  1. Practica el ‘Batch Cooking’: cocina con antelación todo lo que vas a comer durante la semana y consérvalo en la nevera o en el congelador.
  2. Vende lo que se muere de pena en tu hogar.
  3. Pregunta por tarjetas de lealtad
  4. Apaga todos los aparatos y enchuches en modo Stand By.
  5. Si tienes que comer fuera, busca las ofertas del día en plataformas como ElTenedor
  6. Busca el precio del combustible más barato en tu ciudad con OCU
  7. No pagues nada a plazos porque acabar pagando intereses sobre el precio inicial.
  8. Cuando tengas el impulso de comprar algo, congélalo. Deja que el tiempo te ayude a ver los pros y los contras de tu deseo. La mayor parte del tiempo va a ser que no.
  9. Compra productos que estén a punto de caducar, serán más baratos.
  10. Compra de temporada.

¡Y que luego digan que los mayores de 50 años no sabemos ahorrar!

¿Tienes otros trucos para ahorrar?

¡Me/nos encantará conocerlos!

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