No sé si te pasa…

Pero yo oigo la palabra Baobab y mi mente se va directa a aquel pequeño principito cuyo planeta sucumbió a los místicos poderes de estos antiguos árboles.

Si habías estudiado francés, ¡El Principito era lectura obligatoria en nuestra época!

¿Te acuerdas?

¡Cuidado con el Baobab! Ecoturismo en Madagascar para viajeros 50+

 

“Ahora bien, había unas semillas terribles en el planeta del principito… eran las semillas de baobab. El suelo del planeta estaba plagado de ellas. Y de un baobab, si uno se deja estar, no es posible desembarazarse nunca más. Obstruye todo el planeta. Lo perfora con sus raíces. Y si el planeta es demasiado pequeño, y si los baobabs son numerosos, lo hacen estallar.

«Es cuestión de disciplina, me decía más tarde el principito. Después de terminar la higiene matinal, hay que hacer con cuidado la limpieza del planeta. Hay que obligarse regularmente a arrancar los baobabs en cuanto se los distingue de los rosales, a los que se parecen mucho cuando son muy jóvenes. Es un trabajo muy fastidioso, pero muy fácil.

[…] el peligro de los baobabs es tan poco conocido, y los riesgos a correr por quien se pudiera perder en un asteroide tan considerables, que por una vez hago excepción a mi reserva. Digo: «!Niños! ¡Cuidado con los baobabs!»”.

Antoine de Saint-Exupéry, Le Petit Prince, 1943, Capítulo 5

 

Sí, tienes toda la razón, Principito.

¡Hay que tener cuidado con los baobabs!

Pero, en nuestro planeta, a diferencia del asteroide B-612, no queremos eliminar metódicamente estos árboles majestuosos.

En nuestro planeta, por el contrario, tenemos que asegurarnos de que continúen creciendo de forma libre y saludable.

Los baobabs son árboles imperiales e ingeniosos.

Y digo ingeniosos porque la evolución ha hecho que sean capaces de almacenar hasta 120,000 litros de agua en sus enormes y majestuosos troncos para soportar las duras condiciones de sequía en las que viven.

Hay ocho especies de Baobabs: seis nativas de Madagascar y una en África continental y Australia.

Los baobabs son el árbol nacional de Madagascar, una isla privilegiada hogar también de muchas otras plantas y animales autóctonos imposibles de encontrar en ningún otro lugar del mundo (lémures, camaleones e incluso más especies de orquídeas que en todo el continente africano, etc.).

 

Ecoturismo en Madagascar para viajeros 50+

 

Tú y yo, viajero/a 50+ queremos ser testigos de la belleza de Madagascar en vivo.

Tú y yo, y muchísimos otros viajero/as queremos tener la oportunidad de ver la belleza de la cuarta isla más grande del planeta, y la única flora y fauna que la habitan.

Y es precisamente por eso: porque todos queremos visitar Madagascar…

Por ese motivo, es imprescindible que todos nos comprometamos a viajar de manera responsable y respetuosa en este paraíso.

Es la única manera de asegurar la supervivencia y la longevidad de las islas, ya amenazadas por una grave desforestación.

 

Ecoturismo en Madagascar para viajeros 50+

 

En 2003, el gobierno de Madagascar desarrolló el Plan Maestro de Turismo, un plan para promover el desarrollo sostenible y utilizar el turismo responsable para reducir los niveles de pobreza en el país.

La industria ecoturística de Madagascar, según el TMP, es una parte integral del éxito en la nación isleña, pero debe reformarse para que sus productos y estructuras sean fundamentalmente sostenibles.

 

Turismo responsable en Madagascar

Han surgido varias iniciativas que demuestran el compromiso de Madagascar hacia su industria de ecoturismo.

Las iniciativas sostenibles de Go To Madagascar, un grupo de operadores turísticos locales, están enfocadas en hacer lo posible para que los beneficios del turismo repercutan en la población, a la vez que se preserva el medio ambiente de la isla.

Además, la iniciativa Green-Label Madagascar se inició en 2008 para reconocer a aquellas entidades turísticas que estén alcanzando verdaderos logros en el sector ecoturismo, así como para reducir el “lavado verde” de aquellos que afirman ser ecológicos pero en realidad no lo son.

Estas iniciativas demuestran hasta qué punto Madagascar prioriza la integridad en su sector del ecoturismo.

 

Ecoturismo en Madagascar para viajeros 50+

 

Lo que está claro es que nosotros, los que llegamos a este paraíso en el Océano Índico, debemos asegurarnos de que nuestra presencia contribuya positivamente al bienestar de la isla y ayude a proteger a sus 14 especies de lemures, 13,000 plantas con flores nativas, 316 nativas Reptiles y 109 aves autóctonas.

Tu primer punto de partida, es el Centro de Ecoturismo de Lambahoany.

Además de contar con una gran variedad de bungalows cómodos, asequibles y ecológicos, este centro forma parte del proyecto Lambahoany para el desarrollo comunitario y el ecoturismo, y como tal te ofrece desde rutas ecológicas a actividades culturales y talleres sobre temas ambientales que afectan a la isla como la renovación energía y agua potable.

 

Ecoturismo en Madagascar para viajeros 50+

 

Y tienes también varios proveedores de excursiones ecológicas organizadas en Madagascar adaptadas a todos los gustos y propósitos, entre las que destacan:

  • El Parque Nacional de Ranomafana, conocido por sus aguas termales y su exhuberante selva tropical habitada por lémures,
  • El Campamento Bandro en Lac Alaotra (¡cuidado que son 12 horas de viaje en minibús!), donde podrás disfrutar de la búsqueda de lémures a primeras horas del amanecer por el lago más grande de la isla en canoa, y
  • La Reserva Tsingy de Bemaraha, que se encuentra en la región sur de la reserva natural más grande de Madagascar, la Reserva Natural Estricta de Tsingy de Bemaraha. La palabra «tsingy» se refiere a los pináculos que salpican la meseta de piedra caliza del parque. Ubicado cerca de la costa oeste del país, el parque alberga siete especies de lémures, entre ellas el sifaka Deckens, un género de lémures que destaca por su cremoso pelaje blanco y cara negra,
  • Y si buscas un viaje con más sentido, deplázate a Akany Avoko en Antananarivo, hogar de alrededor de 120 niños sin hogar. Además de financiar su educación, la organización benéfica a cargo de ello/as les ofrece talleres de artesanía, donde pueden hacer bolsas, ropa y serigrafiar camisetas, un jardín para aprender a cultivar hortalizas, clases de cocina, y formación sobre energía sostenible.

Y recuerda, cuando viajes a Madagascar, cuídala, y asegúrate de que su maravilloso entorno y sus miles de Baobabs no sufran más degradación innecesaria.

 

 

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