Sé que al final, de tanto aplicar palabras como “responsable” y “sostenible” al sector del turismo, va a pasar lo mismo que ha sucedido con palabras como “natural” y “orgánico” aplicadas a la industria de la alimentación y de la cosmética.

Que el mensaje se pierde y se convierte solo en fachada.

Que se “pintan de verde” porque está de moda y porque la gente es más sabia y empieza a exigir un poco más.

Cuando en realidad no lo son.

Y quién se va a fijar, ¿no? piensan ellos…

Pero, si todo/as (sobre todo nuestra comunidad Nomad@50) los usuario/as y viajero/as reclamamos que lo verde sea verde…

Que lo sostenible sea sostenible…

Y que lo responsable sea responsable…

Al final, las marcas captarán el mensaje.

Porque esto va en serio.

Como consumidores, los que intentamos viajar de manera responsable, hacemos todo lo que está en nuestras manos para que así sea.

Y las marcas deberían hacer lo mismo.

Si nosotro/as los viajero/as Nomad@50 ( los más jovencito/as) somos conscientes del impacto que nuestra presencia tiene en un destino…

Si buscamos formas de reducir y aliviar el impacto negativo de nuestro viaje en esa comunidad…

Y si exploramos con respeto por las culturas locales y su medio ambiente…

Estaremos todos contribuyendo a crear un mundo mejor.

Verdaderamente mejor (no solo pintado de verde por intereses publicitarios).

¿No crees?

 

1. Escoge el pequeño y mediano empresario/a

Cuando un destino empieza a atraer turistas, también atrae a los grandes hoteles y empresas turísticas. Esto limita la posibilidad de pequeños hoteles, cafés y otro tipo de proveedores locales de ganar un sueldo decente.

¿Cómo podemos ayudar los Viajero/as 50+?

Escoge el restaurante familiar en lugar de las grandes cadenas de restaurantes.

 

Si tienes que comprar recuerdos (algo que yo debatía en este artículos sobre Minimalismo para el/la Nomad@50) opta por el proveedor local, en lugar de las tiendas del aeropuerto.

En vez de ir al 7/11 en Tailandia para comprar bocadillos y cerveza, vete al pequeño puesto junto a la carretera que está a cargo de una persona tailandesa (eso sí, ¡asegúrate de que cumpla unas condiciones higiénicas básicas!).

En lugar de ir a Wal-Mart u otros grandes almacenes en lugares como México, Argentina y China, opta por los mercados locales y las tiendas de mariscos, carnes y verduras.

 

2.  Haz lo que puedas para proteger las culturas locales

Con la llegada del turismo masivo existe el riesgo de que las necesidades de los turistas primen por encima de la cultura local, y que las tradiciones acaben «empaquetándose» para el/la curioso/a turista con el fin de obtener ganancias monetarias.


¿Cómo podemos ayudar los Viajero/as 50+?

Edúcate.

Infórmate antes de llegar al país acerca de las culturas y tradiciones autóctonas.

Sobre sus artes, los alimentos locales e indígenas.

Averigua cómo podemos apoyar a los artesanos locales para que puedan mantener vivas esas prácticas y seguir transmitiéndolas de generación en generación.

Intenta encontrar operadores turísticos éticos y responsables que apoyen las tradiciones locales y que hagan hincapié en las personas, el planeta y las ganancias (¡y no solo en las ganancias!).

 

3.  Protege el medio ambiente

Los maravillosos lugares que visitamos dejarán de ser maravillosos si no nos hacemos responsables de nuestras acciones. Sitios como la Gran Barrera de Coral australiana están siendo seriamente amenazados por el turismo de masas

¿Cómo podemos ayudar los Viajero/as 50+?

Incluso el viajero/a con mayor conciencia de su impacto en el medio ambiente genera una huella de carbono al viajar en avión, tren o automóvil.

Sin embargo, podemos reducir nuestro impacto o bien comprando compensaciones de carbono para nuestros viajes en avión, caminando siempre que sea posible, utilizando botellas de agua reutilizables y reduciendo nuestra dependencia de los productos plásticos (por ejemplo, llevando bolsas de tela reutilizables), y evitando cañitas de plástico.

Y sobre todo, haz todo lo posible por no dejar rastro de tu presencia.

Es decir:

  • A menos que estés creando senderos para hacer trekking de manera sostenible, camina por los senderos ya establecidos y transitado para evitar dañar la flora que los rodean.
  • Cualquier residuo que te lleves a un bosque o al entorno natural, llévatelo a casa de nuevo. ¡Sí, esta norma incluye papel higiénico!
  • Si no hay un lavabo público (o algo que se le asemeje), no deposites tus regalitos a menos de 100 metros de una fuente de agua. Si es necesario, cava un agujero de alrededor de 20 cm de profundidad, deposita lo depositable, y entiérralo.
  • No te lleves conchas de la playa, plantas del bosque ni ningún objeto que encuentres en el camino.
  • No alimentes a los animales y mantén tu distancia.
  • No dejes tu marca, ni grabes nada en ningún lugar.

 

Y, lo digo en serio, ¿de verdad tenemos que dejar candados con las siglas de dos enamorados en los puentes de nuestras ciudades?

En Paris tanto candado está dañando gravemente muchos de los puentes…

¡Sin mencionar que nos impiden ver las bellas estructuras que precisamente hemos ido a ver!

Para mí, ¡un sinsentido!

 

4. Protege a nuestros encantadores animales

Muchos proveedores se han aprovechado de nuestra fascinación por los animales.

Los hemos visto actuar.

Y hemos querido interactuar con ellos en sus hábitats.

Pero, esto está cambiando.

Por fin nos estamos dando cuenta del tremendo daño que les estamos haciendo a estos animales.

El documental Blackfish desvelaba el tratamiento poco ético de las orcas en el Loro Park de Tenerife y en las diversas instalaciones de Seaworld en los EEUU.

Después vimos el dramático cierre del «Templo del Tigre» en Tailandia cuando, después de años de especulación, se confirmó que los animales habían sido drogados.

Una redada en la propiedad descubrió los cuerpos de 40 cachorros de tigre en congeladores y confirmó la vinculación de 3 monjes con el tráfico de animales salvajes.

A pesar de que cada vez somos más conscientes de la explotación de animales exóticos vinculada al turismo, se estima que 100 millones de personas siguen visitando atracciones crueles cada año.


¿Cómo podemos ayudar los Viajero/as 50+?

Si ver animales para ti es una prioridad, investiga a fondo las condiciones en las que se encuentran en la atracción/santuario de vida salvaje que piensas visitar.

Si te queda alguna duda sobre el cuidado o el bienestar de los animales incluso después de haber consultado con los operadores, evítelos.

También puedes contribuir educando a otro/as viajero/as sobre las condiciones y el tratamiento inhumano de los animales.

La triste realidad es que, en la mayoría de los casos, estos animales son salvajes, y necesitan ser drogados o entrenados para comportarse de una manera no natural ante ti.

Recuerda que mientras nosotro/as sigamos pagando por interactuar con animales exóticos en países en vías de desarrollo, nos será imposible ponerles fin.