El otro día tuve que ir al médico por un problema en la planta del pie.

Al entrar, la doctora me dijo, “lo siento, deben haberme pasado la paciente incorrecta”.

A lo cual, yo respondí algo sorprendida, “creo que no”.

“Pero es imposible que tengas 52 años, me dijo ella”. “¿Cuál es tu secreto?”

Te cuento esta historia con toda la humildad del mundo.

Y la comparto porque una de mis metas es demostrar a mis amigo/as de más de 50 años, que la edad no tiene por qué ser un límite ni para hacer ejercicio más intenso, ni para viajar y andar 20 km cada día, ¡ni para sentirnos físicamente tan bien o mejor que cuando teníamos 20 años!

Sí, porque ese es el promedio cuando viaje: 20 km cada día.

Mucha gente se asusta.

Muchos me preguntan cómo logro mantenerme en forma antes y durante mis viajes.

Y yo les digo que está todo en la mente.

Y que es cuestión de tener clarísimo que, para viajar, hay que estar y sentirse sano.

Si tu meta es viajar al máximo posible, tienes que cuidarte.

Y tienes que desarrollar una mentalidad acorde.

Una mentalidad que no considere el ejercicio como una obligación.

Una mentalidad que te incite a incorporarlo a tu rutina y a practicar hábitos sanos en tu día a día y mientras viajas.

Una mentalidad que te mantenga siempre en movimiento.

Que no crea en “trampas” ni en excusas.

Que luche contra el concepto “voy a lo grande porque estoy de vacaciones”…

Que te permita comprender que vivir a lo grande, no tiene nada que ver ni con derrochar ni con saciarte de excesos.

Vivir a lo grande es vivir al máximo cada segundo.

Y para vivir al máximo, tienes que sentirte sano/a.

¿No crees?

¡Ah! ¿que no ves claro que puedas mantener una rutina saludable mientras estás de viaje?

¡Claro que puedes!

Deja que te lo demuestre.

 

Estos consejos te ayudarán a mantener tu salud y energía al máximo cuando viajas a los 50+

1. Intenta empezar tu aventura diaria con un desayuno saludable

 

Ya sabes que muchos hoteles incluso desayuno con tu estancia.

Aprovéchala, pero ¡aprovéchala bien!

¡No vayas a por las mini salchichas de Frankfurt o las pastas azucaradas!

Un desayuno equilibrado debe incluir carbohidratos complejos, proteínas y grasas saludables.

El desayuno es la mejor comida para tomar carbohidratos porque vas a tener todo el día para quemarlos, sobre todo si piensas caminar mucho ese día. Sin embargo, te recomiendo que te alejes del pan de harina blanca y optes por alternativas como pan integral o de semillas.

La proteína es esencial para mantenerte lleno/a hasta el almuerzo y reducir los posibles antojos.

¿Qué tipo de proteínas puedes tomar en tus desayunos?

Tortillas o huevos duros o escalfados, salmón, atún, pollo, jamón, etc.

Y en cuanto a grasas saludables, busca aguacate, semillas, frutos secos, coco, etc.

Un desayuno equilibrado para el adulto medio debería estar entre el 50% de carbohidratos complejos, el 30% de proteínas y el 20% de grasas saludables.

Si has optado por otras opciones de alojamiento, como el Glamping, ¡incluso vas a poder recoger tus propios productos orgánicos esa mañana, y prepararte un desayuno de ensueño!

2. Tómate un yogur al día como mínimo

 

 

Esto es algo que hago religiosamente tanto si estoy en casa como si estoy viajando.

Una opción asequible y fácil, estés donde estés, con la que mantendrás feliz a tu flora intestinal.

Un yogur es una fuente importante de calcio y de proteínas de muy buena calidad, además de aportar magnesio, potasio y zinc a tu sistema sin apenas aporte calórico.

También te puede ayudar a regular tu pH al viajar, puesto que un pH desequilibrado es más vulnerable a ataques de virus y bacterias.

 

3. Bebe muchísima agua

 

 

Sí, vas a tener que ir buscando baños públicos con mayor frecuencia, pero el agua te mantendrá lleno/a, hidratado/a y alejada de productos poco recomendables como los refrescos.

Yo te recomiendo que inviertas en una botella autofiltrante de calidad y la llenes cada mañana antes de salir de casa.

Así, no solo estarás ahorrando dinero en botellas de agua, sino que también estarás minimizando tu impacto medioambiental al no desechar las botellas de plástico usadas.

 

4. ¡Siempre por las escaleras!

 

 

Siempre.

Aunque duela.

Y aunque seas objeto de sarna.

Siempre por las escaleras y por el camino más empinado.

¿Tú sabes lo bien que le va subir escaleras a tus glúteos?

Y no, no es solo cuestión estética.

Tus glúteos sostienen el eje central de tu cuerpo y son la base de una extensa gama de ejercicios y movimientos compuestos.

Unos glúteos fuertes te ayudan a evitar desequilibrios musculares que pueden disminuir tu movilidad a largo plazo, y contribuir a diversos problemas de salud: desde una mala postura, hasta dolores en la parte inferior de la espalda, problemas de equilibrio, falta de fuerza, dolor muscular y riesgo de lesiones.

 

5. El té es tu nuevo mejor amigo

 

 

Si digo que el té es una bebida mágica, posiblemente creas que estoy exagerando.

Tal vez.

Pero, no cabe duda de que el té te da energía, actúa como antioxidante para protegerte de los daños causados ​​por la contaminación y, es un agente laxante.

Todo lo que necesitas, mientras viajas.

El té verde, por ejemplo, es uno de los tés más saludable en el mercado.

Está lleno de polifenoles y antioxidantes que ayudan a mejorar la salud del cerebro y del corazón.

Estos antioxidantes combaten también los radicales libres que pueden llevar al envejecimiento prematuro, incluidas las arrugas y la disminución de la función cognitiva.

Incluso se han hecho estudios que han confirmado que el té verde es el más eficaz en la prevención contra el cáncer.

Se recomiendan de 4 a 5 tazas de té verde para conseguir los máximos beneficios.

¿Por qué no viajar con un termo de té verde en tu mochila?

 

6. Nútrete con una barra de granola o proteína entre las comidas

 

 

Mantén el monstruo del hambre a raya y dispara tu metabolismo comiendo una barra de granola o proteína entre comidas.

Puedes comprarlas a granel en casa antes de salir, aunque suelen ser fáciles de comprar en muchos países.

Las barras proteínicas evitarás que caigas en la tentación de comer chucherías o tonterías que no te aportan ningún tipo de nutriente.

 

7. Compra y cocina comestibles en lugar de comer siempre afuera

 

 

Ya, ya sé que esto sí que va en contra de todo lo que se nos ha inculcado siempre:

¡Un día es un día!

¡Estoy de vacaciones!

¡Hay que disfrutar que son cuatro días!

¿Y es que no puedes disfrutar comprando en el mercado local y cocinando en tu apartamentito en Helsinki, por ejemplo?

Yo es lo que hago siempre porque ahorro dinero, y me evita comer en exceso.

 

8. Ten claro lo que te pones en la boca siempre

 

 

Algo que se ve bien y saludable, no siempre tiene por qué serlo.

Una ensalada con aderezo de mostaza y miel por ejemplo (de las embotelladas, quiero decir) no contribuyen para nada ni a tu salud ni a tu cintura.

De todas formas, si no estás seguro/a, pregunta o investiga antes de viajar a algún lugar.

 

9. Camina en vez de viajar en vehículos

 

40 Consejos para reducir al máximo tu impacto ambiental al viajar a los 50+

¿Realmente necesitas coger un taxi del hotel a la estación de tren?

¿Por qué no sales una hora antes y caminas esas cuatro, cinco o seis cuadras de distancia?

Sí, ¡incluso con maletas!

Caminando quemas calorías y te hace descubrir tu nuevo entorno.

A menos que estés en un lugar de difícil acceso, o que sea de noche y no esté recomendado por motivos de seguridad, o si tienes una condición física que te lo impide, no hay razón por la que no puedas caminar en lugar de tomar siempre un vehículo.

Al menos, parcialmente.

 

¿Has visto?

Es mucho más fácil de lo que parece, ¿verdad?

Puede que te exija un cambio de mentalidad.

Pero, merece la pena.

!No lo dudes!