¿Tienes tendencia a sucumbir a la negatividad?

¿Te hunden ciertas circunstancias?

¿Te irrita cada vez más el sistema?

Respira.

Que todo eso, afecta tu salud.

Cada vez más.

Respira e intenta neutralizar ese pensamiento negativo con uno opuesto.

Te cuento.

De la mano de Robin S. Sharma y su conocido bestseller “El monje que vendió su Ferrari” nos llega el método conocido como el “Pensamiento opuesto”.

 

¿En qué consiste el “Pensamiento opuesto”?

Muy simple: asume que tu mente sólo puede pensar una cosa a la vez.

Si te viene a la mente un pensamiento negativo, piensa todo lo contrario.

Si estás poniendo verde a una clienta que se ha comportado como una histérica, piensa que la estás poniendo por las nubes.

Si te estás haciendo una autocrítica feroz, autoalábate.

Este “ejercicio mental” te ayudará a descubrir que te sientes mejor si no te martirizas continuamente con tus pensamientos negativos.

Acaba con ellos.

No permitas que se cuele en tu mente ni un solo pensamiento negativo.

Intenta practicar este ejercicio mental durante un mínimo de cuatro semanas con el objetivo de convertirlo en un hábito.

El control mental y la toma de conciencia de la gran cantidad de pensamientos negativos que podemos llegar a tener es un gran primer paso.

 

Tere Rodriguez de espaldas al mar pensando

 

Acaba con el cotilleo y la crítica.

Empieza por la premisa de que en este maravilloso planeta no hay nadie perfecto.

Ni tú, ni nadie.

Así que cuando veas a alguien que está haciendo algo cuestionable, pausa un momento, y antes de lanzar esas críticas viciosas que tan satisfecha te dejan, ponte en sus zapatos, y elimina ese pensamiento negativo de tu mente.

No te sirve de nada.

Te está haciendo perder el tiempo.

Y está teniendo un impacto negativo en tu salud.

Ríe y sonríe.

Sí, se habla mucho de los beneficios que nos aporta el sonreír a nivel personal.

Se dice que al sonreír generamos endorfinas, y que éstas nos hacen sentir felices.

Se dice que el aumento de las endorfinas reduce la cantidad de cortisona, una de las hormonas que nos hace sentir estresados o ansiosos.

Se dice que reír nos ayuda a liberar emociones negativas y a ganar una perspectiva más positiva.

Pero de lo que normalmente no se habla tanto es de lo mucho que nos puede ayudar una sonrisa a ganar relaciones personales y profesionales.

Cada vez son más los estudios que empiezan a demostrar empíricamente el estrecho vínculo entre nuestra sonrisa y la tendencia a hacer nuestro trabajo de manera más productiva y eficaz, o lo que Shawn Achor llama “la ventaja de la felicidad”.

Si ofreces tu sonrisa de manera instintiva y natural, no solo te vas a sentir más feliz, sino que combatirás el estrés efectivamente y podrás concentrarte en tu trabajo mucho mejor.

Al sonreír también aumentará la inmunidad de tu cuerpo (y es que a nivel bioquímico se ha demostrado que al sonreír liberamos endorfinas, que son analgésicos naturales) y, por último, pero igual de importante: sonreír, te hará parecer más joven.

Así que, haz la prueba ya: sonríe en el momento adecuado, y verás cómo te devolverán la sonrisa.

Se creará siempre un clima más positivo.

Busca motivos para sonreír.

Seguro que los tienes.

Perdona.

No es ni sano ni inteligente cargar con un enemigo a tu espalda.

De hecho, ese “enemigo” le dará demasiadas oportunidades a tu mente para generar pensamientos destructivos.

El enemigo aparecerá en momentos inoportunos, en tu hogar, en tu familia, en tu trabajo, en tus sueños… Fomentará multitud de pensamientos negativos que se recrearán en tu mente: venganza, envidia, rencor…

Olvídalo, perdónalo.

Sé feliz.

Deja que tu vida transcurra positivamente al margen de pensamientos mezquinos que no deben tener cabida en tu mente.

No tengas enemigos.

Practica el perdón.

Practica la empatía.

La energía positiva te aportará resultados positivos.

Fuerza tu mente a eliminar el diálogo interno negativo.

Sonríe, ríe y rodéate de gente feliz y positiva.

Te sentirás mejor y disfrutarás de las personas en tu camino a partir de ahora.

¡Viaja!

Viajar estimula el cerebro.

Las novedades que descubres…

Las aventuras que vives…

Alejan tu cuerpo y mente de tus preocupaciones.

Y no me lo invento yo.

Se ha demostrado que un cambio de entorno tiene efectos positivos en la habilidad mental y física del viajero/a, ayudándole a liberar tensiones, a renovar energías y a mantenerle ocupado/a viviendo y disfrutando del aquí y del ahora.

Viajar, reduce los efectos de la depresión, y de los pensamientos negativos, tanto en la fase de la planificación, como durante el viaje, ¡e incluso después cuando llegas a casa renovado/a y rejuvenecido/a!

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