¿Te apetece desconectar completamente de tu vida actual?

Hasta hace poco, te hubiese dicho que hicieses tus maletas, y te dirigieses a Un Shukubo (templo budista) japonés.

Allí, alejado/a de las ajetreadas zonas turísticas, podrás perderte en la paz zen de sus austeras instalaciones y su mística rutina diaria.

Ahora, no puedo darte garantías de que sea así.

¿Por qué?

Porque el 15 de junio de este año (2019), una nueva ley en Japón permite a los templos budistas promocionarse como negocios para atraer al turista extranjero.

Y la plataforma Terahaku, ha pasado a ser el Airbnb de templos en todo el país.

¿Qué quiere decir eso para ti, viajero/a de más de 50 años?

Que lo que era sagrado y exclusivo ha dejado de serlo.

Que lo que era una experiencia cultural auténtica y genuina, va a serlo solo parcialmente.

Que en lugar de monjes vas a encontrarte turistas de todas partes del mundo, buscando aislamiento y desconexión.

Como tú.

Y posiblemente, que los precios se disparen exponencialmente.

Pero si prefieres buscar otras opciones, en este artículo comparto algunas sugerencias muy viables.

 

¿En qué otros lugares místicos puedes disfrutar del silencio en tus viajes?

 

Hotel Agustín, Praga, República Checa

 

Imagen de Fodors Travel Guide

 

Su exterior mantiene aún el legado e historia del monasterio construido en el siglo XIII.

Las 100 habitaciones de San Agustín han sido completamente renovadas bajo el estilo cubista checo del siglo XX y ahora forman parte del lujoso complejo de la cadena de hoteles Marriott.

Así que, es mi deber avisarte, si lo que buscas es austeridad y minimalismo, aquí no lo encontrarás.

En cambio, si lo que quieres es lujo y experiencias de alto standing en un entorno con matices medievales, ya puedes empezar a reservar tu habitación en Augustine Praga.

 

Monasterio Zen Bailin, China

 

Imagen de http://www.chinaculturecenter.org

El monasterio Zen Bailin es uno de los pocos templos Zen en China que permite a extranjeros convivir con los monjes.
Ubicado en Shijiazhuang, a tres horas al sur de Beiging, este monasterio ofrece estancias de fin de semana durante las que podrás compartir la rutina diaria de los monjes, orando, meditando e incluso comiendo con ellos mientras aprendes los principios básico de la filosofía Zen.

Si te preocupa no tener ciertas comodidades en esta zona de China, ten presente que se han adecuado las habitaciones con elementos occidentales, como camas cómodas, agua caliente e inodoros.

 

Abadía Fontevraud, Valle del Loira, Francia

 

Imagen de https://www.lelongweekend.com

Otro ejemplo de bellísima restauración de un monasterio del siglo XII que apuesta por el lujo y la ostentación.

Aunque, todo sea dicho, el factor valor-precio en este caso, es importante.

La Abadía de Fontevraud en las fronteras de Anjou, Touraine y Poitou te ofrece una experiencia serena y muy tranquila en unas instalaciones modernas por un precio bastante razonable (insisto en bastante porque te estoy hablando de unos 150€ la noche).

El dúo de diseñadores franco-canadiense Jouin-Manku (Patrick Jouin y Sanjit Manku) ha sabido combinar a la perfección los techos de pizarra, pasillos abovedados y un laberinto de claustros románicos con un estilo contemporáneo, siempre manteniendo su espíritu histórico y sereno.

 

Wat Pah Nanacha, Tailandia

 

Wat Pah Nanacha, Tailandia
Imagen de https://forestsangha.org/community/monasteries/wat-pah-nanachat

 

Aquí sí.

Aquí sí que puedes vivir una experiencia verdaderamente budista sin filtros y bañarte en el silencio del bosque que rodea este templo en el noroeste de Tailandia.

En Wat Pah Nanacha deberás abstenerte de comer después del mediodía y renunciar a cualquier tipo de lujo como la música, el maquillaje, la tecnología y los juegos.

¿Un desafío?

Seguramente, pero un desafío que te ofrece la incomparable oportunidad de experimentar la vida de la comunidad que sigue las enseñanzas Dhamma-Vinaya del Buda.

 

Le Monastère des Augustines, Quebec City, Canadá

 

Le Monastère des Augustines, Quebec City, Canadá
Imagen de https://www.musees.qc.ca/en/museums/guide/le-monastere-des-augustines

 

El Monasterio de las Agustinas es el primer hospital de esta orden fundado más allá de la frontera mexicana.

El edificio conserva aún gran parte del carácter original del siglo XVII y guarda obras de arte religiosas originales, muebles antiguos y, sobre todo, la convicción de las Hermanas de lo importante que es alimentarse de manera consciente y sana.

Incluso el desayuno se come en silencio.

Curiosamente, no tienes más que salir por la puerta, y el silencio se desvanece en las bellas calles de Quebec. A pocas calles de distancia tienes la calle Saint-Jean, repleta de tiendas y restaurantes.

La terraza Dufferin, con vistas panorámicas al río San Lorenzo, se encuentra a solo 15 minutos a pie. Desde allí puedes subir al Funiculaire du Vieux-Québec (o seguir andando si tienes la energía necesaria) al encantador distrito de Petit-Champlain.

La noche en este entorno maravilloso te costará aproximadamente unos 100-150€ según la temporada.

 

Monasterio de Kopan, Nepal

 

Ubicado a unos 7 km de la capital nepalí, el que fuese el hogar del astrólogo del rey de Nepal es hoy el hogar de 360 monjes, lamas, maestros y trabajadores.

Dominado por un magnífico árbol Bodi, aquí convivirás con monjes de todas las edades que provienen de todas las áreas de Nepal y el Tíbet y que dedican sus vidas al estudio y la práctica de las enseñanzas de Buda Shakyamuni, con especial énfasis en las enseñanzas de Lama Tsong Khapa, el fundador del Linaje Gelug.

Respirarás un aire puro, disfrutarás de la mágica vista de las terrazas de arroz del valle de Katmandú, y tendrás la incomparable oportunidad de disfrutar de un período de reflexión en un entorno sumamente sereno.

Transformativo.

 

Monasterio de Tabo, India

 

Monasterio de Tabo, India
Imagen de https://theoktravel.com

Fundado por un rey budista que se rumorea que desciende de la realeza tibetana desde hace más de 1.000 años, el Monasterio de Tabo es uno de los monasterios más antiguos del mundo.
Es un lugar sereno construido en arcilla en el siglo IX a una altura de más de 3000 metros, con una imponente vista de la cordillera Himalaya como telón de fondo.

El edificio Sarai ofrece alojamiento para visitantes con una pequeña biblioteca y un entorno tranquilo que te ofrece una clara visión del antiguo estilo de los monjes budistas.

 

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